Buenos días tristeza

Hoy es fiesta en muchos sitios. Para mí es otro día más. Es triste escribir esto, pero así es.

He luchado para no llegar a esto, pero aquí estoy. Muy sola y sin esperanzas de que mi mundo cambie.

Continúo luchando, pero ya hay tantas cosas en las que no creo, que sería muy difícil ahora mismo pensar en un mundo mejor para mí.

No quiero ser la más mejor como muchos buscan, quiero vivir algo feliz y tranquila, nada más.

Lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos

Todo el mundo debería hacer un ejercicio en la vida. Resumir en un papel lo que fuimos en el pasado, lo que somos o creemos ser en el presente y lo que  creemos que seremos o queremos ser en un futuro. Guardarlo en un sobre y leerlo de nuevo cuando ya seamos viejitos.

En un 95% de veces nos equivocaríamos. Somos lo que somos o somos lo que nos ven que somos.

Por mucho que lo neguemos somos humanos, llenos de fallos y nada perfectos. Pero cuando nos ponemos a hablar creemos tener la verdad absoluta y ser las mejores personas del mundo.

Menos los que a veces tenemos la autoestima baja, entonces hay días que somos lo peor de lo peor.

A mi sé que me ven como una persona excelente, en ocasiones así me veo, pero muchas me siento un desastre mundial. Llevo muchos fracasos a mi espalda, me han hecho aprender, pero también han causado mucho dolor.

Me he propuesto luchar y luchar hasta que no tenga más fuerzas, para ser lo que quiero ser. Pero es duro y difícil en esta sociedad  en la que hay demasiado ruido, falsedad y mentiras. Por eso intento ser fiel a mi esencia y solo escribo y comento lo que me ha gustado de los otros. Lo malo seguro que ya se lo dicen ellos la mayoría de las veces, porque al final somos seres imperfectos.

De frases motivadoras y chorradas varias

 

Odio con toda mi alma todas esas frases motivadoras que la gente comparte para animarse en su día a día. Los que las ponen hacen un trabajo de auto-engaño para creérselas como si les fuera la vida.

Algunos me odian a mi cuando les prohíbo que me las pasen.

Los que realmente sienten lo que pone la frase no van gritándolo a los cuatro vientos. Lo viven, lo sienten y punto.

Es una nueva religión no nos engañemos, no sé qué nombre tiene aún, pero no me digáis que no lo es.

“El camino al éxito es la actitud”: Las cosas se ganan con el trabajo o con un padre que te enchufe en algún sitio.

“Cree en ti y todo será posible”: ¡Error! Si otros no creen en ti no llegarás muy lejos, en la vida necesitamos empujones de los otros no nos engañemos.

“La vida no es gris, es del color que tú quieras”: Pfff, el que escribió eso se había fumado algo fijo. La vida es como es a veces, si todo va en contra cualquiera lo cambia de color.

Y así hasta el infinito y más allá.

Cada persona tiene su teoría o su religión o sus carteles motivadores. Hoy en día los influencers que no hacen nada que solo comparten frases de estas son las que triunfan. Alguien debería estudiarlo, es una nueva religión.

A mí no me sirve… necesito cosas más reales y tangibles.

 

Hola, estoy aquí

Hace mucho tiempo contaba lo que me pasaba o sentía a todo el mundo, sin filtros, sin anestesia. Un día descubrí que esto no se puede hacer, que no  puedes contar a todos todo. Aprendí que mejor contar unas cosas a unos, el resto ir desperdigando la información como Hansel y Gretel que iban dejando pistas por el bosque.

También descubrí un día el mundo de los blogs, puedes escribir o contar lo que te apetezca ¡Fantástico!

Soy discreta, me gusta serlo, pero misteriosamente un día empecé a ser conocida. Con las redes sociales no puedes dar un paso en falso sin que alguien se entere de dónde estás o lo que estás haciendo. Cualquier foto que subas o frase que escribas da pistas de tu vida. Muy bonito a veces compartir, otras puede ser un infierno… Y aquí estoy con más seguidores en Facebook que muchas empresas. Pero con una vida algo apartada de la sociedad. Ve y fíate de todos esos seguidores que no sabes lo que quieren, si decir lo bien que haces tu trabajo o pillar un punto del protagonismo de tu vida.

Necesitaba un espacio en el que nadie me conociera, en el que decir lo que pienso y siento. Pero de verdad. Escribiré y escribiré hasta que me canse. Tendréis que aguantarme.