Caigo, me levanto, caigo

Es duro querer levantarse y no poder. Es duro levantarse y saber que volverás a caer. Que nada es para siempre, que me ha tocado una vida más llena de dolor que de alegrías.

No entiendo el mundo, lo repito mil veces. Lo intento con todas mis fuerzas pero no lo entiendo y no acabo de pillar las reglas del juego.

Me cuesta escribir sobre ciertas personas y sobre mí. Es algo que no me había pasado nunca y quiero hacerlo porque sé que me va bien. Ni que me lean 0 personas. Ahora ya escribo para mí.

Ojalá un día pueda cerrar este blog porqué significará que estoy viviendo la vida y no malviviéndola.

Anuncios

C.

Y un rayo de luz en medio de tanta oscuridad y desasosiego. Un chute de energía, de tranquilidad y de buen rollo. El mundo se paró para nosotros las pocas horas que compartimos.

Notar que estaba escrito que íbamos a conocernos y que en un abrazo sincero íbamos a encontrar nuestro momento. Ambos tenemos dolor dentro por culpa de otras personas que quisieron ser libres, nos atraparon en un mundo que no nos tocaba vivir. Pero queremos ser felices y somos grandes personas, lo que la tristeza a veces nos ha invadido.

Caricias que decían mucho, sensaciones recíprocas y mensajes en ambas direcciones. No he hablado sola, me escuchaban y me han contestado lo que necesitaba oír. Que puedo transmitir y crear buen rollo ha hecho que esté flotando.

Espero que la distancia no deje que esto se enfríe, pero como siempre tengo miedo a que mi cerebro invente cosas y todo sea humo. Pero él me habló y eso no tengo que olvidarlo… otras personas desaparecieron y no pude expresarme, ahí está la diferencia.

(Hoy no puedo elegir canción, no hay ninguna que expresa la grandeza de lo que siento).

No vivo la vida que quiero vivir y quiero cambiarlo

Dar un día carpetazo a todo y cambiar radicalmente mi vida, es eso lo que me apetece. Una voz interior no para de insistir en que lo haga. Y yo quiero, pero las circunstancias no acompañan.

Salgo de un pozo y me meto en otro aún más profundo.

Voy volviéndome más insensible, aunque a veces siento una gran fuerza dentro de mí que hace que me estremezca por cualquier cosa. No entiendo, ni quiero entender. Maldigo mil veces el estar aquí en este mundo, quizás en otro estaría mejor. Quiero existir pero no aquí dónde me siento tan apartada de todo y todos.

Sé que muchas veces me equivoco, no son ellos, soy yo. Pero otras sé que son ellos, que hay cosas que no son normales que pasen. Se comportan de manera extraña y yo tengo que hacer ver que no pasa nada.

Me siento tan y tan poca cosa aunque a veces noto que estoy muy arriba. No soy perfecta, nadie lo es pero cuando miedo tengo a ser rechazada una vez más. Algo pasa en mi cabeza yo lo sé, no paran de nacer ideas y más ideas, pero no consigo plasmarlas todas. No puedo porque tengo tantas problemas y tanto miedo y tanto lio que es imposible materializar todo lo que se me pasa por la cabeza.

Tengo claro que así no podré vivir siempre o un día tendré la suerte de poder hacer el cambio o bien moriré de pena.

 

Todo pasa rápido, todo pasa lento.

Suena la maldita canción cada vez que entro en algún sitio y está la radio puesta. Me estremezco al escucharla. Es como si alguien me dijera: “no le olvides, recuérdale siempre”. Y fastidia, fastidia mucho. Aunque no quiero olvidarle nunca, no me hace bien recordarle, porque recordarle conlleva notar un pinchazo de dolor, de rabia y de impotencia.

Las cosas cambian, pero yo continuo bastante aburrida con mi vida, siento que no me valoran y eso me crea un gran sentimiento de desesperación. La falta del maldito dinero me agobia, así no puedo vivir. Y lo peor es sentir que he fracasado. Quiero pensar que esto tiene un sentido, que todavía no estoy preparada para saber cuál es la lección y me enerva.

Me siento tan y tan sola, no puedo contarle a nadie todo esto que siento. Y si llego a contar una sola frase se apartan de mí. Da miedo la palabra SOLEDAD, les jode que se la recuerde, a ellos que viven en compañía. Y les odio por no dejarme hablar y tener que vivir en una mentira. Una mentira que dura desde hace demasiado y me hace romperme por dentro.

Maldita vida.

En algún lugar

Continuo sin entender muchas cosas, pero intento no pensar en ellas.

No sé dónde está la salida de esta trampa que alguien me ha puesto en el camino.

Lucho por no dejar ganar a mis demonios y que no me dejen vivir con sus voces negativas.

No tengo calma, sufro, de otra manera pero sufro.

Pero de vez en cuando me acuerdo de ese momento en que encontré un poco la paz.

Nada es para siempre, pero es que lo mío duro segundos en el universo.

Tengo

Tengo miedo a que su recuerdo me persiga toda la vida.

Aunque quisiera no sé dónde buscarle.

Aunque quisiera no sabría que decirle.

Intento borrar cosas de mi memoria, cosas bonitas que no se repetirán. De él, de otras personas…

Reproches

Aunque lo intento con todas mis fuerzas, mis conversaciones al universo con él acaban en reproches.

Escucho nuestra canción, la que él no sabe que es la nuestra y siento como si me dieran un puñetazo en la barriga.

El día que esa canción no duela y el día que deje de pensarle todo el día, será que lo habré olvidado.

Olvidar, qué más quisiera yo… Aunque mi corazón desea otra cosa.